Diseñamos, probamos y ampliamos innovaciones financieras que convierten a la naturaleza en un motor de estabilidad económica, desarrollo inclusivo y finanzas soberanas resilientes.
El reto
Para romper el ciclo de degradación ecológica, sobreendeudamiento e inestabilidad económica, los países deben atraer inversiones públicas y privadas en la naturaleza a gran escala. Esto significa reconocer el valor de la naturaleza como un activo de resiliencia, transformar la forma en que fluye el capital y ampliar el acceso a una financiación más justa y asequible para el desarrollo sostenible.
Nuestro informe «La naturaleza como amortiguador» muestra que invertir en ecosistemas saludables ofrece beneficios cuantificables y económicamente significativos que pueden mitigar el riesgo soberano y apoyar un crecimiento económico resiliente, lo que demuestra claramente que invertir en la naturaleza es un imperativo económico y ecológico.
Nuestro enfoque
NatureFinance se asocia con gobiernos y actores del mercado para demostrar el valor económico de los ecosistemas y traducir ese valor en financiamiento más asequible, fundamentos crediticios y resultados de resiliencia.
El Laboratorio de Financiación Innovadora para la Naturaleza apoya proyectos piloto en África, América Latina y Asia que integran el valor de la biodiversidad y los servicios ecosistémicos en las finanzas públicas, las políticas de inversión y la gobernanza inclusiva, defendiendo la naturaleza como un activo de resiliencia.
A través del Centro de Deuda Soberana Sostenible, involucramos a los actores del mercado y a los responsables políticos para ampliar los instrumentos basados en el rendimiento y las soluciones de mejora crediticia que aceleran la financiación destinada a mejorar la resiliencia e impulsan la inversión hacia la protección y la restauración de la naturaleza.